Sangre Roja

Sangre Roja
Alberto Eirin, Fabio Candelabro, Daniel Martinez y Litto Giovetti

lunes, 15 de mayo de 2017

Hijo eterno por Federico Giovetti

Nada mejor para cortar la mala racha de local que aparezca Racing en el camino. Independiente volvió a sacar 23 partidos de diferencia en el historial. Hijos nuestros morirán…

El segundo tiempo valió un triunfo. Porque fue en esa etapa en donde el Rojo lo justificó. Benítez y Tagliafico, las banderas del clásico. El primero participó en la mayoría de las jugadas de ataque. Junto a Barco conforman una sociedad interesante que cada partido crece. El rival nunca encontró la forma de bloquearlos. El capitán fue pilar en defensa. Insoportable para el contrario, marcó y peleó cada balón como si fuese el último. No descubrimos nada al escribir que es de selección.

También fue importante lo del pibe Bustos. Cada vez más afianzado en el puesto, mostró confianza para ir al frente, llevó peligro al área lejana. Un tractor en el campo. Rigoni apareció otra vez en el momento justo. No tuvo un buen primer tiempo y casi ni había tocado la pelota en el segundo pero mostró su calidad en el tiro libre del gol. Meza hizo una jugada para ver una y otra vez, con caño incluido que los vecinos recordarán por un buen tiempo.

El punto más flojo fue Nery Dominguez. No quitó y tampoco distribuyó. Su pobre rendimiento fue tapado por el del “Torito” Rodríguez, quien estuvo atento cortando el juego de la visita y para la entrega limpia de la pelota al resto de los mediocampistas.

Cuando venimos de capa caída, nada mejor que un hijo para que nos alegre. En Avellaneda estamos a metros pero en cuanto a historias y éxitos, hay una distancia abismal. Ni hablar en el historial. Que ellos sigan festejando partidos de verano y copas amateurs. Volvió todo a la normalidad…

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