Sangre Roja

Sangre Roja
Alberto Eirin, Fabio Candelabro, Daniel Martinez y Litto Giovetti

miércoles, 26 de octubre de 2016

Los cultores del “hay que ganar como sea” deben estar satisfechos

Cambiar o que te cambien, de eso se trata, en el fútbol y en la vida, nadie es imprescindible, el paso del tiempo hace que seamos reemplazados por un desgaste natural en nuestros trabajos o a veces porque no se logra la eficiencia esperada en un determinado período, estos parámetros usa la sociedad desde épocas inmemoriales.
Quizás esto en este deporte que tanto nos apasiona suceda mucho más rápido, lo vemos semana a semana en los técnicos de los distintos equipos que se van sucediendo uno atrás de otro, esto no termina ni va a terminar nunca, cuando un equipo gana hay otro que pierde, y si a uno le va bien a otro le va mal, siempre va a haber un primero y un último, un campeón y un descendido con todos sus matices.
Y si bien con las matemáticas se puede mentir dicen, si las interpretaciones son correctas nos pueden hacer ver la realidad y observando la tabla de posiciones el día sábado previo a Temperley veo a Independiente con seis goles a favor en igual número de partidos, parece difícil tener muchos puntos con este promedio ofensivo. Los punteros Estudiantes y San Lorenzo tenían doce, el doble que el Rojo, y yendo más lejos nuestro primer equipo tenía igual cantidad de goles a favor que San Martín de San Juan y sólo uno más que Arsenal y estoy hablando de los dos últimos en la tabla de posiciones.
Está claro que la tediosa tenencia de la pelota en forma lenta de ninguna manera genera esos espacios que hacen falta para lastimar al rival, a veces hace falta ser más vertical y con un delantero que esté en el área y no que retroceda tanto como hace Vera, por eso hacía falta Denis.
Y el sábado a la tarde la Diosa Fortuna nos bendijo así como tantas otras veces nos dio la espalda, y a los que siempre declaman "hay que ganar como sea" se les dio una. "No hay peor frase que esa" decía Cesar Menotti -al que seguramente se le pueden criticar muchas cosas pero no esta- hace unas semanas atrás, y comparto su apreciación, pero lamentablemente la misma se ha vuelto consuetudinaria entre las nuevas generaciones de hinchas Rojos. Para los viejos esto no es así, como sea gana Boca y su séquito de periodista lameculos que se rasgaban las vestiduras por el posible partido de desempate con los Tucumanos pero que bien hicieron la vista gorda con los dos goles legítimos que convirtió Atlético el domingo pasado y que fueron anulados, bien dijo el presidente de Rosario Central ayer cuando se designó el árbitro para el partido de Copa Argentina “Cuando te quemás con Boca ves ese partido y llorás”. Y es cierto, para ganar también hace falta más peso en Viamonte de parte de la Directiva. ¿Qué costo político de credibilidad pagarán los actuales de Independiente si como se viene afirmando no hay partido de desempate con los Tucumanos?
Se viene una seguidilla difícil y que seguramente va a decidir el destino del equipo y del DT. Como dice Elbio Pavoni: “son los triunfos los que hacen que se juegue mejor y no al revés”. Esperemos que tenga razón, mientras tanto los cultores del "hay que ganar como sea" están de parabienes

                                                                                           Dr. Liberto Giovetti
                                                                                               Sangre Roja

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